Uso óptimo de VG-100 en transformadores


Agost 2017, por Jesús Ávila Montes, Ingeniero de Investigación Jr.


VG-100® es un fluido dieléctrico del tipo Ester natural elaborado a base de semillas, cuya formulación se realiza siguiendo un proceso adecuado para poder ser utilizado en transformadores tanto nuevos como de “retrofill”. Este fluido fue desarrollado por Prolec GE en el año 2009 como una alternativa amigable con el medio ambiente, 100% natural y biodegradable sin antioxidantes sintéticos, aditivos o componentes tóxicos derivados del petróleo, cumpliendo con estándares internacionales tales como: ASTM & IEEE, además de estar certificado por Factory Mutual (FM) and Underwriters Laboratories (UL).

Para mantener las propiedades óptimas del VG-100®, es importante tomar en cuenta algunas precauciones relacionadas con su manejo y almacenamiento tales como: Trasladarlo en totes presurizados con nitrógeno para prevenir contaminación del fluido por humedad u oxígeno dentro del contenedor, o cualquier tipo de material volátil. Para su almacenamiento, se deberá colocar en áreas protegidas de la lluvia, de los rayos del sol y altas temperaturas. Por otro lado, se deben de tener presentes las pruebas de rutina que se necesitan realizar al fluido a su recepción para asegurar su óptimo desempeño, las cuales se describen como: Color, apariencia, humedad, tensión a la ruptura dieléctrica y factor de potencia 25° y 100°.

El VG-100® es recomendable para ser utilizado tanto en transformadores nuevos como en aquellos que tienen tiempo en servicio llenos con aceite mineral, tomando en cuenta que el sistema de preservación de aceite del equipo debe ser de tipo sellado, con o sin tanque conservador. Antes de utilizar el fluido en un transformador, es necesario que el líquido sea procesado (desgasificado, filtrado y deshumidificado) para cumplir con los niveles de aceptación de los estándares correspondientes (ASTM D6871, IEEE C57.147 o IEC 62770) y asegurar todos los beneficios del fluido. Posterior a ello se debe de realizar un proceso de vacío y lograr una temperatura del fluido de 80°C para disminuir el nivel de viscosidad y de esta manera lograr óptimos resultados durante el proceso de impregnación del sistema de aislamientos.

En lo que respecta a su uso en transformadores con tiempo de servicio llenos con aceite mineral (retrofill), es necesario tomar en cuenta los niveles de humedad, oxígeno y contenido de impurezas en el sistema de aislamientos del transformador. Si durante el proceso de retrofill, el fluido ha sido expuesto o ha estado en contacto con agua o con polvo, es recomendable procesar el aceite de la misma manera que se realiza en la fábrica (desgasificado, filtrado y deshumidificado). Por otro lado, es necesario controlar el contenido de aceite mineral a niveles no mayores al 7 %, para evitar reducir las características originales del VG-100, tales como: El punto de flama y su nivel de biodegradabilidad entre otras. Una vez lleno el equipo con VG-100, es necesario realizarle las pruebas de humedad, tensión a la ruptura dieléctrica, factor de potencia a 25° y 100° C, y análisis de gases disueltos. Todo ello, para asegurar su óptimo desempeño. Por último, es importante mencionar que las unidades que se sometieron a un proceso de retrofill con VG-100, requieren del mismo proceso de mantenimiento que para el aceite mineral.